domingo, 9 de agosto de 2009


Ya se que no vendrás, todo lo que fue el tiempo lo dejo atrás. Se que no regresaras, lo que nos paso
no repetirá jamás. Mil años no me alcanzaran para borrarte y olvidar Y ahora estoy aquí queriendo convertir
los campos en ciudad, mezclando el cielo con el mar. Se que te deje escapar, se que te perdí. Nada podrá
ser igual, mil años pueden alcanzar para que pueda perdonar. Estoy aquí queriéndote, ahogándome
entre fotos y cuadernos, entre cosas y recuerdos que no puedo comprender. Estoy enloqueciéndome
cambiándome un pie por cara mía esta noche por el día Y nada le puedo yo hacer. Las cartas que escribí
nunca las envié, no querrás saber de mi, no puedo entender lo tonta que fui, es cuestión de tiempo y fe.
Mil años con otros mil mas, son suficientes para amar. Si aun piensas algo en mi, sabes que sigo
esperándote.

Para amarte necesito una razón y es difícil creer que no exista una más que este amor. Sobra tanto dentro
de este corazón que a pesar de que dicen que los años son sabios todavia se siente el dolor porque todo el tiempo
que pasé junto a ti dejo tejido su hilo dentro de mi y aprendí a quitarle al tiempo los segundos, tú mi hiciste
ver el cielo aún más profundo, junto a ti creo que aumenté más de 3 kilos con tus tantos dulces besos repartidos,
dessarollaste mi sentido del olfato y fué por ti que aprendí a querer los gatos, despegaste del cemento
mis zapatos para escapar los dos volando un rato. Pero olvidaste una final instruccion porque aún no sé como vivir sin tu amor.

Si vas a irte vete, pero no te despidas, sal de noche, sal a oscuras, sal descalzo y de puntillas niño vete, vete y cierra la puerta
que no quiero verte salir de mi vida. No más plazos aplazables, si ha de ser así adelante y mejor este momento déjalo para algún otro instante
acabemos cuanto antes nadie tiene que arrastrarse ese último momento vívelo, y los demás, los demás que aguanten, y los demás que aguanten.
Ahora no tengo la ocasión, no la tengo que no que mas da ya pasó, cuanto lamento que al final no hablásemos ninguno de los dos porque
ahora nos sobra tiempo, para pensar qué pasó ese último momento.
Yo te voy a olvidar, no voy a sufrir, no voy a llorar, ni voy a gastar saldo al celular. No vales la pena. Yo te voy a olvidar, no voy a sufrir, no voy a llorar, si con un tequila con limón y sal resuelvo el problema,